10 abr. 2012

La Fiesta del Agua en Perú

LA CHAMPERÍA:
La fiesta del agua



Presencia. La fiesta del agua se realiza en distintas localidades rurales del país, adaptándose a los usos y costumbres de la zona.
Manuel Acosta Ojeda

En estas épocas se empieza a celebrar en varias localidades la fiesta del agua. Este es un testimonio de parte de cómo se cultivaba esta tradición en la década de 1980.
Hay cientos de leyendas sobre el origen del agua como regalo divino y del castigo con las sequías e inundaciones. Lo cierto es que la fiesta del agua es un ritual milenario.
En la década de 1980 en el distrito de Ricardo Palma, perteneciente a la provincia limeña de Huarochirí, la Iglesia del lugar tenía como párroco al sacerdote alemán Carlos Spanke, quien convocaba a un encuentro anual para celebrar la fiesta del agua denominada también La Champería. A esta actividad, concurrían todos los pueblos de la cuenca del río Santa Eulalia.
La organización de las fiestas la realizaban los clubes de madres, los que traían sus platos típicos, bebidas, danzarines y músicos. Se bailaba una forma de huayno que terminaba en zapateo, danza que era acompañada por varios instrumentos, entre los cuales destacaban uno de viento al que llaman Chirimía, cuyo origen se rastrea a varios países de Europa desde el siglo XIII, aunque se tuvo como cierta la versión de que este tipo de flauta era autóctona.
La explanada de la Iglesia, se convertía por dos días en un gran escenario, donde la actividad principal, esperada por todos, era la presentación de canciones inéditas, dedicadas a la fiesta del agua. Pero con la mención obligatoria del agradecimiento a la Santísima Virgen María.
El jurado, del que formé parte durante más de 10 años, estaba conformado por profesores de la zona, llegó a la conclusión de que, siendo imposible comparar y hacer competir las composiciones, las danzas, los trajes típicos, etcétera de las diferentes comunidades aledañas al lugar, se premie a todos en lo que hubieran destacado. De esta forma convertíamos el enfrentamiento en un abrazo fraterno.

El Ayni
El trabajo comunal, transformado en fiesta por los pobladores de las diferentes zonas del Perú, comienza al finalizar la época de carnavales. Entre abril y mayo, en la provincia de Huarochirí, el eco de los cerros confunde el trino de las aves, con el sonido de las cuerdas de las mandolinas. Y luego se encienden las mañanas con las agudas voces de la mamachas preparando la comida y adornando sus sombreros con flores frescas. Los majtas se alistan para la limpieza de la acequia, empezando de abajo hacia arriba. La faena consiste en sacar de los canales de agua (algunos preíncas) las champas, cuyo significado en quechua es barro mezclado con hierbas. Al llegar a la parte más alta de la acequia, el agua queda libre y corre alegremente hacia las sementeras, siendo acompañada por los jóvenes, los que bajan a toda velocidad, en competencia con ella.
Una mujer de nombre Rosa Alarco Larrabure, etnomusicóloga y creadora del coro de San Marcos, fue la primera investigadora, que conocimos en San Pedro de Casta interesándose, por esta antiquísima costumbre, donde "todos hacen fiesta al agua".

Papacocha florecía
Florece todavía
Es el fondo donde reposa
Ay! Agüita tan sabrosa.

Iré buscando hasta aquella loma
Ni una gota de agua asoma
Una rosa está esperando
Ya se va secando.

Sueña el rico en su riqueza
Mas cuidado le ofrece
Sueña el pobre el que padece
Todos hacen fiesta al agua.

Hualina grabado en trabajo
de campo de CEPES.

Fuente: Diario El Peruano

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