27 abr. 2011

¿Elegir qué memoria preservar?

¿Elegir qué memoria preservar?
¿Qué pregunta!
¿Cómo hacemos?
Como paso previo, un pueblo debe  tomar consciencia de los bienes culturales y naturales que desea preservar. Lo ideal serían todos pero si fuese así, la humanidad no podría avanzar, no podría desarrollarse porque el espacio físico no podría permitirlo. Entonces ¿qué hacemos?
Lo primero es conocer el patrimonio que nos rodea, luego reconocerlo como tal y darle la entidad necesaria que permita imprimirle un carácter excepcional, que por sí mismo pueda expresar su historia, y ser relevante para que una comunidad presente disponga cuidarlo y preservarlo para quienes nos sucedan.
La herramienta para el cuidado y preservación es, sin dudas, la legislación, que, a través de los legisladores, debe interpretar las elecciones de un pueblo y plasmarlo en normas jurídicas.
¿Para qué la norma jurídica?. Para darle entidad al bien, para poder protegerlo.
¿Y la memoria? ¿Cómo hacemos?
La memoria que un pueblo quiere preservar, debe ser consensuada entre todos. No toda la memoria puede "guardarse" para el conocimiento, disfrute y entendimiento de generaciones futuras.
Es también una tarea del legislador, interpretar los requerimientos de su pueblo y determinar en la norma jurídica qué hechos, qué acciones quedarán en la memoria de los pueblos.


La tarea del legislador no es fácil. La tarea del legislador requiere una responsabilidad asumida en valores que asegure el tratamiento de la protección de los bienes en normas jurídicas que puedan protegerlos.
La tarea del legislador necesita estar en contacto permanente con su pueblo, velando a través de la ley, por el patrimonio que en su tiempo, le toca resguardar.



El patrimonio es de todos. Todos debemos darnos cuenta de la responsabilidad que ello implica. Todos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario